sábado, 31 de mayo de 2014

Amor sobre las rodillas




Se va mi última hija, la chiquita creció. Se va a otra ciudad a seguir con su vida. Y yo me quedo con un sabor agridulce, una mezcla de orgullo, felicidad… y enorme tristeza.
Mis dos hijas ¿en qué momento crecieron?
Apenas ayer la casa estaba llena de brujitas y calabacitas ansiosas por salir a pedir dulces, mientras yo preparaba un pastel macabro para celebrar al regreso. Se acabaron las travesuras, el desorden en las recámaras, las paredes pintarrajeadas (“fue Paulina, regáñala mamá”), las risas, las curitas mágicas que sanaban todo mal, los sandwiches con forma de trngulo﷽﷽﷽﷽﷽ncias igas. Se va mi s tr los sandqsalae siento
ahora.o.macabro para celebrar al regreso.
llena de amigas. Se va mi s
iángulo (que por supuesto saben mucho mejor que los cuadrados), las pizzas en forma de gato,  las ocurrencias (Paulina a los cuatro años: “mamá, ¿no he perdido la figura?”, “¿cuando tú eras chica mamá, ¿la vida era en blanco y negro?”), los dibujos, las tarjetas dedicadas el día de la madre, las levantadas a las seis de la mañana para llevarlas a la escuela, el bullicio al regreso... 

Y ahora se va Nadia, mi última hija. Todo acabó. Se cierra ese capítulo feliz para siempre.

La voy a extrañar mucho, su voz, su risa, el saber que está ahí, cerca. Nuestras salidas ocasionales a comer, el saber que a cierta hora estaría de regreso. Su habitación desordenada y llena de música.
 Escuchando su ipad en el coche me contagiaba de sus gustos musicales. ¿Cómo me voy a actualizar  ahora? Regresará los fines de semana, tal vez todos al principio, pero sé que conforme avance en su carrera la carga de trabajo aumentará, empezarán las reuniones con amigos... así que cada vez vendrá menos, lo sé.
 Sabía que este día llegaría. Algún día le diría “hasta luego” y me quedaría con el corazón hecho un nudo esperando la promesa del próximo encuentro.
Mi hija está en camino de independizarse.
Hace algunos años se fue un trozo de mi vida.
Ahora se va el otro.
La voy a extrañar mucho…


Nadie como Juan Manuel Serrat para expresar lo que siento ahora.

Hace más de un año ya 
que en casa no está 
tu pequeña. 
Un lunes de noche la vi salir 
con su impermeable amarillo, 
sus cosas en un hatillo 
y cantando... "quiero ser feliz"... 

Te dejó sobre el mantel 
su adiós de papel, 
tu pequeña. 
Te decía que en el alma y la piel 
se le borraron las pecas, 
y su mundo de muñecas 
pasó... 

Pasó veloz y ligera 
como una primavera 
en flor... 

Qué va a ser de ti lejos de casa. 
Nena, qué va a ser de ti. 

Esperaste en el sillón 
y luego en el balcón 
a la pequeña. 
Y de punta a punta de la ciudad 
preguntaste a los vecinos 
y saliste a los caminos. 
Quién sabe por dónde andará... 

Y hoy te preguntas por qué 
un día se fue 
tu pequeña, 
si le diste toda tu juventud, 
un buen colegio de pago, 
el mejor de los bocados 
y tu amor... 

Amor sobre las rodillas. 
Caballito trotador.












sábado, 9 de febrero de 2013

México, ¿democracia o dictadura?




“Bajo el capitalismo, el hombre explota al hombre. Bajo el comunismo, es justo al contrario”.-John Kenneth Galbraith  (1908-2006) Economista estadounidense. 
Hace poco acabé  de releer el libro Rebelión en la granja, de George Orwell, mismo que se ha convertido en uno de mis favoritos. Fue concebido como una sátira del estalinismo, pero su mensaje es tan universal que pensé que el autor lo había escrito pensando en México.

Las ideologías políticas de izquierda y de derecha conllevan distinto tipo de vida para quienes viven en esos regímenes. Me parece que en los de izquierda vive mejor un mayor número de personas que en los de derecha. Sin embargo estoy consciente que ambos son dirigidos por seres humanos susceptibles a la corrupción. Por lo tanto, ambos pueden desviarse de sus ideales debido al deseo de poder. 
Por lo mismo, mas importante que escoger entre capitalismo o socialismo resulta el saber reconocer entre democracia y dictadura. Ya que democracia no es sinónimo de capitalismo, ni dictadura de comunismo. 
Este libro relata a manera de cuento cómo los animales oprimidos se rebelan a sus amos humanos para construir una verdadera democracia y como poco a poco se van frustrando sus sueños de una vida mejor debido a la avaricia de unos pocos. 
Me llamó mucho la atención el proceso, pues francamente parecía que describía casi literalmente lo que sucede en mi país. Apunté algunas de las características de ambas formas de gobernar para que cada quien saque sus conclusiones.

Algunas características de un gobierno demócrata:
       Participación ciudadana.
       Existencia de varios partidos políticos con igualdad de oportunidades para ganar en elecciones.
      Existen mecanismos de control para vigilar que quienes ejercen cargos públicos no se excedan en sus funciones y evitar o castigar actos de corrupción (juicio político).
       Mismos derechos básicos garantizados a todos los ciudadanos (comida, salud, educación).
       Igualdad de oportunidades.
       Libertad de expresión y de prensa, esto es, que el pueblo en general tenga acceso por igual a fuentes gratuitas de información imparcial o con posturas tanto a favor como en contra del gobierno.
       Igualdad de todos los ciudadanos ante la Justicia.
       Autosuficiencia alimentaria.
       Gana la decisión de la mayoría.

En un gobierno tipo dictadura:
       Mandan unos pocos sobre la mayoría, y viven a expensas del pueblo, con privilegios. Resultan una carga onerosa pero convencen de que son indispensables. Engañan al pueblo diciendo que los privilegios no son tal, que el verdadero interés es servir.
       Los intereses económicos tienen más importancia que el bienestar de la mayoría. Los recursos se emplean preferentemente para elevar producción más que para proveer bienestar a los ciudadanos.
       Se fomenta la ignorancia.
       La idea de productividad es: más resultados con menos recursos, lo que se convierte en explotación al trabajador.
       Existe un monopolio de poder. Los mismos que tienen el poder económico controlan las decisiones políticas.
       Los ciudadanos creen que todos son iguales con los mismos derechos, aunque eso esté muy lejos de la realidad que viven.
       Se tiene al pueblo siempre luchando sin avanzar realmente; engañados con supuestos “logros”.
       Se informa con términos engañosos, como “reajuste” en vez de reducción. Se trata a la ciudadanía como infantil  e incapaz.
       Se reescribe la historia a conveniencia.
       Hay matanzas y represión.
       Se manipula mediante el miedo de que otro estado de cosas provocaría un desastre.
       La ley está diseñada para que sea posible burlarla o “darle la vuelta” de acuerdo a intereses particulares.
       Protagonismo del gobierno.
       Se tienen paleros, aduladores.
       Se anula a la competencia, se culpa al enemigo de todo lo malo que sucede.
       Todas las decisiones vienen de arriba. El pueblo recibe órdenes pero no debate.
       Se escarmienta a los rebeldes.
       Se le exige al pueblo disciplina, que se “apriete el cinturón”. Usualmente carga con todos los sacrificios.
       Los gobernantes tienen pocas apariciones en público y cuando las tienen, se sientan en tarimas, rodeados de su gente.
       Se tergiversan acuerdos tomados con anterioridad por el pueblo, a conveniencia.
       Se oculta lo malo para dar buena imagen en el exterior.
       Todos los trámites se realizan con intermediarios.
       …Los desfiles, discursos, conmemoraciones, cifras ayudan a que se olvide que no ha habido mejoría en el bienestar general de la gran mayoría de la gente que votó por ellos.



¿Cuál de estas organizaciones sociales se asemeja más a lo que vivimos en México?

¿democracia o dictadura?

Usted, ¿qué opina?

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Corrupción

“Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta a la hoja y vi que había arreglado al mundo”. Gabriel García Márquez

Mentalidad cortoplacista y satisfacción inmediata. Ser “vivo”, la cualidad más apreciada, “hacerse rico de la noche a la mañana”, el sueño más acariciado. Con nuestro ejemplo hemos brindado una visión del mundo donde la trampa y la mentira son posibles. Al no cumplir mis promesas, al eludir mi responsabilidad, al callar ante lo indignante, al no exigir ni exigirme, al resignarme a que las cosas no cambiarán, enseño que la dignidad se puede comprar y vender. Que la impunidad es posible.

En mi opinión, la corrupción surge desde la desconfianza hacia el futuro; de la mentalidad de la escasez. No hay suficiente para todos, así que tomo todo lo que pueda, aunque lo tenga que arrebatar. Las mentes defensivas no son creativas ni cooperativas, compiten en vez de colaborar. Los abusados entran por la puerta lateral pudiendo entrar por la principal. El poder que más atrae es el poder hacer trampa. Pasando por alto los elementales principios de convivencia, robamos tiempo al tiempo, ganando aunque el otro pierda, y al final el que pierde es el país donde vivimos.

Desde nuestro pedestal no nos damos cuenta que una parte del problema es el pedestal desde donde señalamos las faltas de los demás, incluyendo las del gobierno. ¿Podíamos esperar algo diferente a lo que estamos viviendo? ¿Pensábamos que podíamos actuar así y exigir a los demás conductas distintas?

Podemos evadir la ley, pero nunca las consecuencias de nuestras acciones. Al corrompernos, nos traicionamos, perdemos nuestra integridad como seres humanos, nos “rompemos” (de ahí el término “corromper “).

No se puede tener un patrimonio exterior, si primero no se tiene uno interior: puntualidad, limpieza, honestidad, trabajo en equipo, disciplina, respeto, cultura de la legalidad, valores que promueven el bienestar común, que también es el nuestro.

Los Sindicatos de Trabajadores en Japón presentan pliegos de ofrecimientos a la empresa: “en un año, ofrecemos fabricar 10% más, ¿qué nos ofrecen a cambio?”. En México se presenta pliego petitorio: más dinero y menos trabajo.

También utilizamos la religión para pedir y esperar.

En Latinoamérica fracasan al menos 75% de las nuevas empresas en los primeros 3 años. No tenemos la disciplina de sembrar y esperar a que crezca lo sembrado, queremos resultados inmediatos, empezar a lo grande y que a los dos años el negocio nos dé para carro nuevo, vacaciones, cambio de casa...

¿Qué hace un anglosajón los domingos? Lava su coche, poda su jardín, tiene su garaje lleno de herramientas, pues la mano de obra es cara. Aprovecha los fines de semana para reparar asuntos pendientes de plomería, carpintería en su casa; practica su hobby, prepara una barbacoa en su jardín.

¿Son así porque tienen esos países, o tienen esos países porque son así? Nos educamos para ser empleados y hacer lo esencial, nuestro objetivo en la vida es que den las 5 de la tarde. No aprendemos a amar y a disfrutar lo que hacemos, ni a hacer lo que amamos y disfrutamos.

La teoría de las Ventanas Rotas se basa en la premisa de que el crimen es el resultado inevitable del desorden. Se encontró que el crimen, en cualquier centro urbano, era mayor en las zonas donde prevalecía el descuido, la suciedad y el maltrato a los bienes públicos. Si no se reparaba pronto una ventana rota, o se limpiaba un grafiti, o se recogía la basura, se transmitía la idea de deterioro, desinterés y ausencia de ley y la gente pronto empezaba a hacer más de lo mismo. Al romperse los códigos de convivencia, se propiciaba a cometer delitos.

Según el Índice de la Percepción de la Corrupción 2010, México se ubica entre los países más corruptos del mundo, al ocupar el sitio 98 de una lista de 178 países… 39 escaños más abajo que hace 10 años.

En las estaciones del metro de Viena no piden boleto para entrar. A pesar de eso, todos lo compran. De manera aleatoria, un encargado sube al vagón a recogerlos, y ese día no encuentra problema, pues todos lo llevan. En otros países, los periódicos se venden dentro de una caja, donde uno pone el precio y saca UN periódico, y deja el resto en su lugar.

Según un estudio, el simple hecho de enterarnos de que alguien presta ayuda puede tener un impacto único, inducir un cálido sentido de elevación. Los psicólogos usan el término “elevación” para designar la luz que se nos enciende cuando somos testigos de la bondad de alguien. La elevación, sugiere esta investigación, es contagiosa. Cuando alguien ve un acto de bondad, se despierta en esa persona el impulso de realizar una acción similar. Las “malas acciones” se contagian, pero “las buenas” ¡también!
"Las cosas que trascienden en la vida, no se dan por lo que tú haces, sino por la semilla que siembras"

¿Y si desde hoy nos proponemos empezar a contagiar acciones diferentes encaminadas al bienestar común; y si sembráramos la semilla con nuestro ejemplo?
¿y si se vuelve una pandemia?
Que empiece por mí…por ti…por todos, ¿LISTOS?
… ¡a la una!,
… ¡a las dos!
… ¡a las siempre!.

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sábado, 23 de octubre de 2010

Paradigma

"Sólo hay una verdad absoluta: que la verdad es relativa".
André Maurois (1885-1967) Novelista y ensayista francés.


“Jesús es un mito.  No existe documentación histórica neutral acerca de él. A los ojos de todos Jesús es simplemente el hombre ideal, del cual cada uno se hace una imagen adornándole con todo tipo de cualidades que nada tienen que ver con las que ofrecen los documentos conocidos.”

“Prácticamente todos los expertos consideran la existencia de Jesús un "hecho" histórico, incluidos los expertos agnósticos y ateos, quedando patente que el único objetivo de los ideólogos tanto "anti evolución" como "anti existencia histórica de Jesús" es generar confusión.”

“El calentamiento global por CO2 es un fraude. La problemática del calentamiento global ha sido inflada con fines políticos y económicos.”

“El mito del Holocausto fue creado solamente para el beneficio económico de Israel, para exigirle millonarias sumas a Alemania por concepto de reparación de daños y para justificar políticas criminales del Estado de Israel y el apoyo de Estados Unidos".

“La influenza H1N1 fue un mito inventado por el gobierno con el fin de distraer a los ciudadanos mexicanos mientras se cambiaban las leyes, para evitar protestas por el primero de mayo y para que se nos olvidara la crisis".


En Yahoo! encontré 3.880.000 resultados para el mito de Jesús; 3.030.000 de pruebas históricas de su existencia; 941,000 para el mito del calentamiento global; 938,000 para el del Holocausto. Cada página con razones y “pruebas” que “demuestran” que sus argumentos son verdaderos… pero, ¿quién posee La Verdad? ¿Podemos acceder a ella? 



Millones de personas sostienen determinadas creencias e ideas como ciertas y otros tantos millones sostienen exactamente lo contrario. La única verdad es que cada quien tiene la suya. Defendemos opiniones como si fueran hechos y las fundamos en más opiniones. Una idea diferente la vivimos como amenaza existencial. Tomamos nuestras creencias como axioma matemático.


"Conoces lo que tu vocación pesa en ti. Y si la traicionas, es a ti a quien desfiguras; pero sabes que tu verdad se hará lentamente, porque es nacimiento de árbol y no hallazgo de una fórmula".
Antoine de Saint-Exupery


Cada persona ve una misma situación de manera diferente, pues al regirnos distintos paradigmas, hacemos particulares juicios para darle sentido a lo que vemos. No podemos ver de manera imparcial. La objetividad como algo fuera de nosotros no existe. 



El primer principio de la Ontología del Lenguaje, del filósofo chileno Rafael Echeverría nos dice que no sabemos cómo las cosas son, sólo sabemos cómo las observamos. Vivimos en mundos interpretativos. No podemos acceder al hecho en sí, sino a través de nuestra única forma de ver el mundo, a través de nuestros juicios y de nuestra individual forma de pensar.


Todo lo que creemos nos “hace sentido” debido a nuestra historia personal que nos permite ver las cosas de esa forma y no de otra. Tendemos a pensar que podemos acceder a los hechos de manera totalmente imparcial, que frente a un hecho (que a lo mejor a nosotros nos parece muy obvio) todos necesariamente lo tienen que ver de la misma manera.


 “Lo que veo es todo lo que hay”; “si yo no veo algo más es porque no existe”; “si pasa una vez volverá a pasar”; “las cosas no pueden ser diferentes”; “lo que es siempre será”. Y pensamos que esto pertenece al hecho en sí y no a nuestra mirada particular.


"Cree a aquéllos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado".
André Gide



La idea de que podemos acceder a la verdad nos coloca en una posición de superioridad con respecto al resto de los mortales que viven en el error. La Verdad se convierte en nuestro escudo que nos defiende de la gente que vive equivocada, y nos concedemos el derecho de “hacerles ver la luz” y sacarlos de su ignorancia.


Pocas cosas hay tan dolorosas y frustrantes como no ser capaces de lograr que los demás vean las cosas como nosotros lo hacemos. Todo lo vemos a través de nuestra interpretación, a través de nuestros paradigmas, mismos que escogemos a priori por que nos gustaron, o sea, por motivos meramente emocionales.


Los dilemas no son problemas racionales, sino emocionales. Viéndolo de esta forma la confrontación y el debate para “sacar del error” al oponente es una absoluta pérdida de tiempo y energía, y lo único que logra es debilitar la relación, pues no se respeta el hecho de que cada quien ve y verá lo que quiere ver.


 Únicamente cambiaremos de opinión cuando cada quien lo decida y cuando una idea diferente nos haga más sentido. Propongo entonces que nos guiemos por la ética, que nos orienta a buscar el respeto mutuo y el bienestar común. Debido a que cada quien defiende “su verdad” desde la emoción, la solución a diferentes creencias, no está en uniformarlas, sino en respetarlas.
Sospechar de nuestras certezas nos podría enriquecer más que tratar de imponerlas a los demás.


¿La paz? Podríamos avanzar en ella con algo así como: “el respeto a la verdad ajena……”


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lunes, 4 de octubre de 2010

Consumo


“La felicidad no consiste en tener más, sino en necesitar menos”.

Recientemente fui a buscar un cartucho de tinta para mi impresora y me encontré con que costaba lo mismo que una impresora nueva. El sistema me estaba invitando a tirar a la basura una impresora en excelente estado para comprar otra. Lo mismo sucedió cuando quise adquirir un cargador original para mi laptop.

Después de la Segunda Guerra Mundial, para rehabilitar la economía, el analista del presidente Eisenhower propuso: “La economía enormemente productiva exige que hagamos del consumo nuestro estilo de vida, que convirtamos el comprar y utilizar bienes en auténticos rituales, que busquemos nuestra satisfacción espiritual, la satisfacción del ego, en consumir... necesitamos que se consuman cosas, se quemen, se sustituyan y se tiren, todo ello a un ritmo cada vez más rápido”.

¡Claro! por eso se diseñan los productos de modo que se vuelvan obsoletos en poco tiempo, pues cuando las cosas se fabrican bien, duran, y los mercados se saturan demasiado pronto.
Valores como la frugalidad, el ingenio, el ahorro, la cooperación, la convivencia, el bien común, la solidaridad, y la administración de recursos, se están volviendo obsoletos en esta sociedad de “usar y tirar”.

Éstos se han ido reemplazando por otros como la seguridad, la acumulación en exceso para asegurar un futuro incierto, el individualismo, la competencia, y la cosificación de todo ser vivo. Hemos basado nuestra identidad en la idea de poseer cada vez más. La ambición es algo positivo y el sentirse satisfecho con lo que se tiene es  sinónimo de mediocridad y conformismo.

Los consumidores compartimos un modo de vida y una cultura cada vez más uniforme, con los mismos productos de las mismas tiendas, “gracias” a la globalización. Muy poco de lo que compramos es necesario para nuestra supervivencia, ni siquiera para las comodidades humanas básicas. Compramos por impulso, por novedad, por deseo momentáneo, por capricho, o porque “es un lujo, pero… creo que lo valgo”.

Actualmente vemos más publicidad en un día de la que veíamos hace 50 años en una vida entera. Y toda ella dedicada a decirnos que estamos mal, pero que todo se arregla con salir de compras. Nos enredamos cada vez más en un círculo vicioso de trabajar, comprar, endeudarse y trabajar para pagar las deudas. Consumimos a costa de hipotecar el futuro.

Los costos de los productos se mantienen bajos a costa de explotar la mano de obra. Los celulares, las computadoras, consolas de videojuegos y muchos otros aparatos desechables se fabrican utilizando un metal llamado coltán.

Una de las principales minas de coltán se encuentra en El Congo. Su explotación daña especies protegidas como gorilas o elefantes. Además el mineral lo extraen principalmente niños, que dejan la escuela a cambio de un dólar al día. Esto para extraer los metales con los que se fabrican nuestros celulares que, al cabo de un año, seguramente terminarán en la basura.

Al comprar, usar y tirar, todo para volver a comprar, mantenemos vivo este sistema. Hoy día consumimos el doble que hace 50 años. El tiempo libre se ha vuelto un artículo de lujo. Trabajamos más que nunca. Y… ¿para qué? Para tener dinero y comprar todo lo que nos hacen creer que necesitamos.

Nuestras decisiones como consumidores tienen repercusiones ecológicas, sociales y espirituales. Hay más de 100 mil químicos sintéticos en el comercio actual, y no se han estudiado sus efectos en la salud. El Retardante de Fuego Brominado (químico que hace las cosas más resistentes al fuego), por ejemplo, es una neurotoxina que se utiliza indiscriminadamente en nuestras computadoras, ¡incluso en nuestras almohadas! Lamentablemente el gobierno cuida más los intereses económicos que nuestra salud.

En las últimas cinco décadas, el consumo de agua se ha triplicado; el de combustibles fósiles se ha quintuplicado; las emisiones de dióxido de carbono han aumentado un 400%; el 80% de los bosques originales del planeta ha desaparecido; en las últimas tres décadas se han consumido un tercio de los recursos naturales. Tiramos el doble de basura que hace 30 años. Y, además, somos menos felices que hace 50 años.

Resulta vital que reflexionemos y eduquemos a nuestros hijos en torno al hábito de “comprar por comprar”.


Cuidemos la naturaleza antes de que ésta nos pase la factura.
Aprendamos a promover la durabilidad, la reparación y la actualización de los productos que compramos, en lugar de programarnos para que nos sean obsoletos y terminen en poco tiempo en la basura.

Y tú, ¿cuánto necesitas gastar para ser feliz?

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Propuestas

Hace unos días escuché por la radio un comentario que me pareció muy interesante por todas las implicaciones que me parece que tiene. Hablaba de un estudio que realizó un sociólogo sobre la facilidad con la que se acogen nuevas propuestas en diferentes países. Uno de los parámetros que utilizó fueron los rankings de las canciones más escuchadas. Se dio cuenta que en los países avanzados una canción nueva llega a los Top 10 mucho más rápido que en los países en desarrollo (México entre ellos). En estos últimos, la canción debía sonar por más tiempo antes de entrar en las listas de popularidad.
 
Recientemente fui a los Estados Unidos y me llamó la atención la gran variedad de presentaciones y sabores de cada producto que se exhiben en los supermercados: vi yogures de sabores tan exóticos como "pay de limón" o "pastel de zanahoria"; catsup sabor habanero, chipotle o jalapeño; paletas de dulce sabor tequila; gran variedad de sabores de mostaza; tortillas hechas de masa cruda listas para cocinarse en el comal....y me pregunté cual sería la razón de que estas variedades no existieran en nuestro país. Recuerdo que hace no mucho sacaron diferentes sabores de yogures en México: tuna, papaya...no los he vuelto a encontrar.
 
Se habla mucho acerca de qué podemos hacer para salir del subdesarrollo, más allá de culpar al gobierno.
Podríamos comenzar por abrirnos a las ideas nuevas............tal vez no es tan descabellado después de todo, disfrutar de un delicioso yogur de pitaya.......ummmmmmm!!