martes, 8 de marzo de 2011

Femenino y masculino

Vivimos en el presente una cultura de poder y dominio, competitiva, jerárquica y autoritaria. Solucionamos problemas viéndolos como desafíos que requieren el uso de la fuerza y así “luchamos” en contra de la pobreza, el abuso y la contaminación. “Controlamos” nuestras emociones y la naturaleza.

Le damos mucha importancia a la eficacia y a la productividad, pues sentimos que lo que le da valor a nuestra vida no es el mero hecho de vivirla a plenitud, sino ser alguien productivo. Una vida sin logros (externos todos ellos) se ve como una vida mediocre. Por ello dejamos de vivir el presente y encontramos nuestra identidad en el fruto de nuestro hacer.

El sentido de lo que hacemos está más allá del mero hacer, está en el resultado que queremos conseguir. El sentido de trabajar es ganar dinero; el de descansar es recuperar energía; el de comer es nutrirnos; el de jugar con nuestros hijos es prepararlos para el futuro.

Como lo importante es el resultado, intentamos controlarlo, controlando a las personas que intervienen.

 Vivimos en una cultura patriarcal, en un mundo MASCULINO


La cultura matrística, por el contrario, nos invita a:

Competir menos y colaborar más
Retener menos y soltar más
Apreciar igual las cosas por su utilidad y por su belleza
Ser menos exigentes y más permisivos
Hablar menos y escuchar más
Atacar menos y ser más empáticos y comprensivos
A ser menos individualistas y más solidarios
A hacer menos cosas por conseguir resultados y más por convicción y placer
A ser menos rígidos y más espontáneos en la demostración de nuestros sentimientos
A que vivamos menos en el futuro y más en el presente
A que nos guiemos  menos por la razón y más por la intuición
A que impongamos menos nuestras ideas y respetemos más las ajenas, logrando así más acuerdos.

A que luchemos menos y bailemos más
A que persigamos menos metas y más balones.
A que sigamos menos rutas seguras y más veredas inexploradas.
A que seamos menos amplios y más profundos.
...Menos rivales y más compañeros

Hagamos de éste, un mundo menos rígido y más flexible; menos duro pero más duradero… menos MASCULINO y más Femenino.