domingo, 7 de abril de 2013

Feminismo patriarcal


"La cultura contemporánea no es funcional a la vida, sino a los intereses del mercado".  - Presidente José Mujica

La sociedad actual es patriarcal y está organizada alrededor del poder económico.  El bienestar de la comunidad ha sido sustituido por el afán de dinero, “progreso”  y “estatus social”. El transfondo del pensamiento patriarcal es de apropiación y control orientado hacia la obtención de resultados particulares. Se privilegia el mercado sobre las relaciones humanas: individualismo versus solidaridad,  convivencia y bienestar colectivo. Los trabajos no remunerados, que generalmente son actividades que proporcionan cohesión social, no son ni valorados ni reconocidos.

El menosprecio hacia el trabajo de la mujer es fruto de este pensamiento. La madre que cría a su hijo no es productiva en términos económicos. Por eso se ha desvalorizado la función social y civilizadora de la maternidad. En consecuencia no es tan rentable invertir en leyes, medicinas o remedios de males exclusivamente femeninos, como tampoco en oportunidades equitativas de educación.

La idea patriarcal de empoderamiento de la mujer es competir con el hombre desde parámetros netamente masculinos, pues en esta organización social, el principio femenino ha sido totalmente relegado.  Las mujeres se ven obligadas a cambiar un estereotipo por otro, en aras de un trato equitativo. Esta sociedad parece ignorar que toda mujer es capaz de empoderarse a partir de sus propias experiencias y contextos.

Hace cuatro o cinco mil años, en la cultura de la Europa neolítica, la naturaleza era reconocida como una Madre generadora de vida. Según estudios antropológicos, la base de esta primera sociedad no era la pareja heterosexual, sino la relación madre-hijo, que con la ayuda de las abuelas y demás parientes femeninos colaboraban en las tareas de la crianza.  El dar y conservar la vida era una actividad recurrente, recursiva y fundamental. La fraternidad, la paz, la armonía y el bienestar provenían de la madre. Las relaciones humanas estaban organizadas en función del bienestar. Era una sociedad matrifocal.

En todas las culturas conocidas existe una división de trabajo por sexos. Esta separación no implica que las tareas de un grupo sean más o menos importantes que las del otro, es sólo una estrategia para obtener más provecho en la explotación de los recursos. Mientras el hombre dedicaba más tiempo a la caza mayor, la mujer recolectaba frutos, vegetales y tubérculos, cazaba animales menores y cuidaba a los niños. La fuente más segura y estable de alimentación era la recolección. La carne proveniente de la caza era un complemento ocasional. El trabajo de la mujer como recolectora y cuidadora de los hijos era tan importante y reconocido como el del hombre cazador.

Según algunas teorías, la domesticación de animales y la ganadería rompió el vínculo de respeto mantenido hasta entonces entre humanos y animales; apareció la propiedad privada, se comenzó a distinguir entre lo salvaje y lo doméstico, lo libre y lo que tiene dueño. Este arte de dominar y explotar animales se aplicó a los humanos para formar ejércitos con fines de conquista, y esclavos para trabajos forzados. Las sociedades igualitarias se jerarquizaron. Los hombres descubrieron que también podían poseer los cuerpos de las mujeres, dominarlos y explotarlos, sobre todo cuando eran más vulnerables: durante el embarazo y la crianza. 

 Así empezó a nacer la sociedad patriarcal y la primacía de las ideas de progreso, competencia, productividad sobre las de convivencia, tiempo libre, amor y gozo.
El dios y diosa que eran co-creadores hasta la edad de hierro, fueron sustituidos por un Dios Padre, el único creador, en el que se basan las 3 religiones patriarcales actuales: el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam.

Con la llegada del Cristianismo, las deidades femeninas fueron satanizadas y su seguidoras, quemadas en la hoguera. Estas mujeres servían a la comunidad y mantenían un elevado estatus social hasta bien entrado el Cristianismo. Tenían el monopolio de la justicia y la medicina, que hasta el siglo XV fue herbolaria. Los manuales de la Inquisición acusaban a las mujeres de seres maléficos que con sus abominaciones carnales traían la muerte al mundo. Los hombres se apoderaron del monopolio de la justicia, medicina y religión, actividades muy rentables desde entonces.
La enseñanza de medicina en las universidades  estaba supervisadas por el clero, que vigilaba que no se contrariaran las doctrinas de la Iglesia. En ellas la asistencia de  mujeres estaba prohibida.
Hasta los mitos griegos se adecuaron,  la mujeres se convirtieron de seres sagrados en esclavas. Ahora los mitos hablaban de hombres conquistando regiones, asesinando, robando y violando para ello. Eran recompensados con una vida llena de placeres.
En la antigua Roma, el varón tenía varias concubinas, y elegía entre los hijos de ellas a su preferido para heredarle sus bienes. Ellas competían en la educación de sus hijos para que el elegido fuera uno de los suyos. Esto provocaba muchos inconvenientes, así que se instituyó que el primero que naciera sería el heredero. Al ser de esta forma, el hombre podía escoger mujer y vivir con ella antes de tener al hijo, pues ya no necesitaba que pasara a concurso.  Así nació el matrimonio.
La palabra "familia" viene del romano famulus esclavo doméstico, y familia es el conjunto de esclavos pertenecientes a un mismo hombre. Este era el jefe y tenía bajo su poder a la mujer, a los hijos y a cierto número de esclavos, con el derecho de vida y muerte sobre todos ellos.
Los políticos buscaron el apoyo de sacerdotes para que los ayudaran a gobernar con normas morales y legitimaran sus acciones agresivas y su poder absoluto. Las mujeres perdieron así su poder también en este ámbito.

El concepto de religión cambió drásticamente: el tiempo dejó de considerarse cíclico y se convirtío en lineal; la muerte adquirió un carácter definitivo y trágico. Espíritu y naturaleza se convirtieron en opuestos. Surgió la idea del bien y el mal, la de conquistar el bien y vencer al mal. La creación ya no nace del vientre de la madre, sino de la Palabra del Padre. La naturaleza ya no es vista como una Madre sino como un recurso de explotación. 
“El que en ninguna época se haya desacralizado la naturaleza como en la nuestra, parece un hecho no casual. En general, la tierra ya no se percibe instintivamente como un ser vivo como antaño; o al menos eso parece demostrar el hecho de que en nuestra época el planeta corra un peligro de magnitud desconocida en nuestra historia.” Maria Teresa Rodríguez Álvarez

Mientras no se reconozca y valore el principio femenino, seguiremos sufriendo las consecuencias de una sociedad patriarcal profundamente desequilibrada.

Bibliografía:
Joham Jacob Bachofen  El Matriarcado
Casilda Rodrigañez, El asalto de Hades
Martha Moia, El no de las niñas
Joan Coy, La historia oculta sociedad igualitaria no patriarcal
Josu Naberan, La vuelta de Sugaar
Anne Baring , Los orígenes y el concepto del alma
Enrique Semo, Los orígenes de los cazadores y recolectores de la sociedad tributaria

sábado, 9 de febrero de 2013

México, ¿democracia o dictadura?




“Bajo el capitalismo, el hombre explota al hombre. Bajo el comunismo, es justo al contrario”.-John Kenneth Galbraith  (1908-2006) Economista estadounidense. 
Hace poco acabé  de releer el libro Rebelión en la granja, de George Orwell, mismo que se ha convertido en uno de mis favoritos. Fue concebido como una sátira del estalinismo, pero su mensaje es tan universal que pensé que el autor lo había escrito pensando en México.

Las ideologías políticas de izquierda y de derecha conllevan distinto tipo de vida para quienes viven en esos regímenes. Me parece que en los de izquierda vive mejor un mayor número de personas que en los de derecha. Sin embargo estoy consciente que ambos son dirigidos por seres humanos susceptibles a la corrupción. Por lo tanto, ambos pueden desviarse de sus ideales debido al deseo de poder. 
Por lo mismo, mas importante que escoger entre capitalismo o socialismo resulta el saber reconocer entre democracia y dictadura. Ya que democracia no es sinónimo de capitalismo, ni dictadura de comunismo. 
Este libro relata a manera de cuento cómo los animales oprimidos se rebelan a sus amos humanos para construir una verdadera democracia y como poco a poco se van frustrando sus sueños de una vida mejor debido a la avaricia de unos pocos. 
Me llamó mucho la atención el proceso, pues francamente parecía que describía casi literalmente lo que sucede en mi país. Apunté algunas de las características de ambas formas de gobernar para que cada quien saque sus conclusiones.

Algunas características de un gobierno demócrata:
       Participación ciudadana.
       Existencia de varios partidos políticos con igualdad de oportunidades para ganar en elecciones.
      Existen mecanismos de control para vigilar que quienes ejercen cargos públicos no se excedan en sus funciones y evitar o castigar actos de corrupción (juicio político).
       Mismos derechos básicos garantizados a todos los ciudadanos (comida, salud, educación).
       Igualdad de oportunidades.
       Libertad de expresión y de prensa, esto es, que el pueblo en general tenga acceso por igual a fuentes gratuitas de información imparcial o con posturas tanto a favor como en contra del gobierno.
       Igualdad de todos los ciudadanos ante la Justicia.
       Autosuficiencia alimentaria.
       Gana la decisión de la mayoría.

En un gobierno tipo dictadura:
       Mandan unos pocos sobre la mayoría, y viven a expensas del pueblo, con privilegios. Resultan una carga onerosa pero convencen de que son indispensables. Engañan al pueblo diciendo que los privilegios no son tal, que el verdadero interés es servir.
       Los intereses económicos tienen más importancia que el bienestar de la mayoría. Los recursos se emplean preferentemente para elevar producción más que para proveer bienestar a los ciudadanos.
       Se fomenta la ignorancia.
       La idea de productividad es: más resultados con menos recursos, lo que se convierte en explotación al trabajador.
       Existe un monopolio de poder. Los mismos que tienen el poder económico controlan las decisiones políticas.
       Los ciudadanos creen que todos son iguales con los mismos derechos, aunque eso esté muy lejos de la realidad que viven.
       Se tiene al pueblo siempre luchando sin avanzar realmente; engañados con supuestos “logros”.
       Se informa con términos engañosos, como “reajuste” en vez de reducción. Se trata a la ciudadanía como infantil  e incapaz.
       Se reescribe la historia a conveniencia.
       Hay matanzas y represión.
       Se manipula mediante el miedo de que otro estado de cosas provocaría un desastre.
       La ley está diseñada para que sea posible burlarla o “darle la vuelta” de acuerdo a intereses particulares.
       Protagonismo del gobierno.
       Se tienen paleros, aduladores.
       Se anula a la competencia, se culpa al enemigo de todo lo malo que sucede.
       Todas las decisiones vienen de arriba. El pueblo recibe órdenes pero no debate.
       Se escarmienta a los rebeldes.
       Se le exige al pueblo disciplina, que se “apriete el cinturón”. Usualmente carga con todos los sacrificios.
       Los gobernantes tienen pocas apariciones en público y cuando las tienen, se sientan en tarimas, rodeados de su gente.
       Se tergiversan acuerdos tomados con anterioridad por el pueblo, a conveniencia.
       Se oculta lo malo para dar buena imagen en el exterior.
       Todos los trámites se realizan con intermediarios.
       …Los desfiles, discursos, conmemoraciones, cifras ayudan a que se olvide que no ha habido mejoría en el bienestar general de la gran mayoría de la gente que votó por ellos.



¿Cuál de estas organizaciones sociales se asemeja más a lo que vivimos en México?

¿democracia o dictadura?

Usted, ¿qué opina?